Silvia y Borja. Boda en Casa Benigalip | Bailar Descalzos

Silvia y Borja. Boda en Casa Benigalip



Que decidieran celebrar su boda en Casa Benigalip ya era señal de que su día iba a ser muy especial. Cuando te encuentras en pleno corazón de la Marina Alta, rodeado de tal paisaje y esa atmósfera nostálgica que te envuelve, en un lugar con tantos años de historia, sientes que nada puede salir mal. Pero si además los novios son Silvia y Borja sabes que nada va a salir mal. Si los hubieseis conocido cómo nosotros durante estos meses entenderíais por qué. A ver si consigo explicároslo…

Silvia y Borja son antes que pareja, amigos. Cuando los ves juntos sientes que nada podrá derribarlos. Los contratiempos no pueden con ellos, son más del “Al mal tiempo buena cara”. No necesitan mucho más que a sus amigos para ser felices. No necesitan más que una mirada para sentirse en casa. Así nos sentimos también nosotros cuando nos abrieron sus puertas para que les acompañáramos el día de su boda: En casa. Es lo que tiene rodearse de tu gente mas querida. Al llenar una sala de buenas vibraciones, nadie allí, ni siquiera los fotógrafos se quedan indiferentes a esa energía.
 

El estilo no está reñido con la emoción

El estilo y el buen gusto de los novios también nos parece algo digno a mencionar. Silvia tenía muy claro lo que ella quería para su boda. Un delicado vestido con espalda al aire de Jorge Aparisi, unos zapatos con una nota de color y la coleta mas elegante y bonita del mundo, ah? Y un precioso escarabajo que la llevase a su boda. Esto era muy importante. Borja también tenía claro lo que quería para esas horas previas a la boda. Un buen rato en su casa de la playa rodeados de sus amigos y una buena cerveza. La verdad, ¿Qué más se puede pedir?

Se dieron el “Si quiero” en la Colegiata de Santa María de Gandía y después de tanta emoción, lágrimas, sonrisas, abrazos y un poquito de pólvora (esto no puede faltar en la Comunidad Valenciana), celebraron el resto del día de su boda en Casa Benigalip. El día no tuvo que ver con el clima otoñal que todos esperaríamos para esas fechas. Pues el sol brillaba radiante y los rayos de luz se colaban por los amplios ventanales de la maravillosa pérgola de madera donde disfrutaron de la comida y la fiesta.

Nunca nos cansamos de decir lo afortunados que somos de que parejas cómo ellos nos elijan para contar su historia. Tenemos mucha suerte de rodearnos de parejas que aman tanto la vida, que saben exprimir hasta el último jugo de ella y que no dudan en lanzar los zapatos para bailar descalzos bajo las estrellas. Y si además tenemos la suerte de trabajar junto a profesionales del vídeo como Inefable Films, con los que resulta tan fácil hacer equipo, todo sale rodado.

Gracias y mil veces gracias pareja!

 

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