Boda en Campo Anibal | Bailar Descalzos Fotografía

Boda en Campo Anibal



Que Patri y Carlos decidieran hacer su boda en Campo Anibal no es casualidad…  Pues uno quiere el día de su boda sentirse cómo en casa, rodeado de la gente que quiere y Carlos tiene ya su pequeña familia en esta masía.

Hay bodas que nos emocionan especialmente y son esas en las que no todo es perfecto, pues es en los momentos críticos cuando todos dan lo mejor de sí mismos para conseguir un momento inolvidable. En este caso todos estábamos pendientes del tiempo desde días antes. “Por favor que no llueva” decía Patri mirando el cielo. Pero llovió.
 

Hay muchas maneras de tomarse las cosas…

Puedes quejarte y agobiarte porque las cosas no están saliendo cómo querías, puedes intentar controlar cosas que no están a tu alcance y perder tu valioso tiempo… o puedes sonreír, mirar al cielo y dejar que la lluvia te recuerde lo maravillosa que es la vida. Y así lo hicieron ellos. Durante la ceremonia, llena de abrazos y emociones, el cielo pareció no poder contener tampoco las lágrimas. Nadie se movió, todos escuchaban atentos y cuando parecía que no iba a parar, decidieron correr a resguardarse. La verdad, la escena que se creó de manera improvisada nos pareció más hermosa que cualquier escenario de ceremonia concienzudamente preparado. Así, bajo techo, en un portal rodeado de naturaleza, con todos muy juntos resguardándose del frío, ellos se casaron. ¿Qué mejor manera de hacerlo que arropados (literalmente) por toda la gente que te ama?

Todo el día estuvo impregnado de ese buen rollo, incluso bailaron y rieron bajo la lluvia. Esas son las novias que nos flipan. Las que no se sienten princesas sino mujeres apasionadas por la vida, sin miedo a disfrutar, sin temor a despeinarse o que su vestido se moje.

Disfrutamos muchísimo junto a su familia y amigos y la fiesta fue el colofón final. Cada vez nos gustan más esos momentos de fiesta. Nos parecen super valiosos esos instantes en los que las personas cierran los ojos, sienten la música y se mueven y bailan cómo si nadie más les estuviera viendo o en los que te sientes tan eufórico y feliz que les importa poco quien mire.

Ese es el tipo de personas de las que queremos rodearnos en la vida.
 

Proveedores:

Lugar: Campo Aníbal

Vestido de Novia: Pronovias

Traje del novio: Josefina Huerta

Maquillaje y Peluquería: La Coqueta

Ramo de Novias: Flores la Tartana

Comentarios

Al enviar el comentario aceptas la Política de privacidad*




Post anterior
Amanecer en Valencia
Post siguiente
Boda en Hotel Igeretxe. Bilbao






Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando aceptas nuestra política de cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies